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Qué hacer si tengo dolor detrás de la rodilla

Existen un sinfín de lesiones que afectan a los corredores, porque realmente todos somos propensos a sufrir alguna… sí, tan triste como se lee.

Pero existen molestias (¡y qué molestias) que nos pueden obligar a parar nuestro entrenamiento, sin tener la certeza de qué nos ocurre, ¿o a poco nunca te ha dolido detrás de la rodilla?

El músculo poplíteo es aquel que cubre detrás de la rodilla. Su función principal consiste en flexional de manera correcta esa parte de nuestro cuerpo.

Así que si no sabías que existía, debes aprenderte su nombre a partir de ahora, ya que su acción es fundamental para que podamos correr con normalidad.

Por lo mismo que nos ayuda con el movimiento natural de nuestra actividad, es más probable que experimentemos un tirón de poplíteo, que se refiere al dolor que muchos hemos sentido al flexional la pierna, o hacer una zancada más larga. Así que este tipo de lesión es básica en los runners.

TEN CUIDADO.

En muchas ocasiones, si te tocas la parte afectada, puedes llegar a percibir un abultamiento muscular o contractura, que cruza todo el hueco posterior de la rodilla, ¿te ha pasado?

CAUSAS.

El simple hecho de variar la superficie donde corremos puede ser la causa que provoque la distensión de las fibras del tendón del poplíteo, asimismo, cambiar el ritmo de carrera abruptamente puede propiciar el daño.

PREVENCIÓN.

El estiramiento es la clave. Sobre todo después de un entrenamiento intenso.

Hazlo así: Pon tus rodillas en el suelo, mientras estiras tu cuerpo hacia arriba, tus pies deben quedar “viendo” hacia el suelo; después pasa la pierna derecha al frente (estirando tu rodilla), e intenta tocar tu pie, mientras giras tu pierna (tensa) hacia afuera (a la derecha).

Este movimiento lo debes mantener, por lo menos, 20 segundos sin dolor. Puedes repetirlo de manera suave, hasta tres veces cada pierna. Pero recuerda que es poco a poco.

TRATAMIENTO.

El tratamiento por excelencia es el hielo. Ya que una vez que comiences a sentir molestias, tienes que tratarla con frío, elevación de la pierna, masajes en la zona afectada y vendaje (si es posible, taping).

Es una molestia básica, pero no de peligro si se trata correctamente y se le da la atención necesaria justo en el momento en que empieza a dolerte. Tampoco la ignores, ya que puede desencadenar daños más pesados que un simple tirón.

Esta molestia no te va a dejar fuera de las pistas si la tratas de la manera correcta y estiras ese músculo después de correr.