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Evita el “dolor de caballo” en 3 pasos

dolor de caballo

Las molestias en la zona abdominal, como el “dolor de caballo” o “flato”, es común en corredores que retoman una actividad física y lo hacen demasiado rápido. Lo cual, puede incluso parar un entrenamiento. Seguramente todos hemos sentido una incomodidad así ¿pero cómo eliminarla?

Cometer esfuerzos excesivos o innecesarios inmediatamente se traducirá a sentir un dolor abdominal, muscular, fatiga, deshidratación, entre otros. ¿Te ha pasado?

Este tipo de dolores aparecen cuando se irrita el diafragma (que es el músculo que se contrae o relaja para poder inhalar y exhalar), y casi siempre es resultado de una técnica poco adecuada de respiración. Sin embargo, este tipo de molestia no se resume únicamente a eso. Y debes poner atención a otros factores de tu cuerpo mientras corres.

Siempre hacemos hincapié a nuestros corredores por tener una postura ideal, y que de este modo, se puedan evitar molestias como lesiones, sin embargo, un aspecto tan esencial como ese puede hacer maravillas a la hora de “desaparecer” las molestias en el estómago.

Mala postura.

Puede que no nos creas, pero correr en una postura incorrecta o con mala técnica puede ser perjudicial en todos los aspectos, además que no permitirá que realices una respiración adecuada, y por ende, aparecerá en famoso “flato”.

Respiración inadecuada.

Es normal que no centres toda tu inhalación de aire (al momento de respirar) por la nariz únicamente, ya que la mayoría de los corredores utiliza la boca también, no obstante, al hacerlo en demasía, harás que el estómago e intestinos se llenen, lo que hará que aumenten su volumen, y así se generen molestias en el tórax.

Correr inmediatamente después de correr.

Tomar líquidos o ingerir alimentos y al poco tiempo comenzar a correr, hará que tu respiración sea entrecortada, lo cual provocará que tus órganos abdominales se dilaten por un gran espacio de tiempo.

Pero no solo eso, tu organismo almacenará la comida, sin hacer el proceso digestivo adecuado, ya que el flujo sanguíneo se verá forzado a ir a los músculos que estás trabajando.

ATENCIÓN: Ten cuidado con estos aspectos y verás cómo poco a poco disminuye ese molesto dolor abdominal mientras corres.